La Coctelera

Categoría: Poesía

ELLA ES EVA VAZ

Posteado por: Miguel Ángel el 2 nov En: Poesía - 1 comentario

El corazón de Lázaro

Firme es esta voz que aúlla
con la ternura de los lobos.
Esto soy. Esto ofrezco.
No es poca cosa haber llegado a este poema.
Soy la que se levanta temprano
con el corazón de Lázaro entre las manos.
Yo soy la última canción.
Yo soy el acople.
Soy el tercer cigarro encendido con la misma cerilla.
La música sin el bar.
Soy el final.
Soy el diagnóstico.
Soy la que se levanta temprano
con el corazón de Lázaro entre las manos.
Firme es esta mirada de ojos enfangados
que sin querer tocar el cielo
llegaron a lo más alto:
llorarse con luto estético
la tragedia propia y la ajena.
Arrastrar todos los escombros.
Soy la siesta infinita de la suerte.
Soy la que se levanta temprano
con el corazón de Lázaro entre las manos.
Yo soy el libro empezado.
El último poema.
El primer verso.
La H muda.
El estertor.
Soy la que se levanta temprano
con el corazón de Lázaro entre las manos.
Soy el vértigo.
El ruido de los venenos, soy.
Soy un mapa sin leyenda.
La vértebra de menos.
La hoja roja.
Soy Eva Vaz, la pirueta de un nombre.
Soy la que se morirá aprendiendo
como se muere una.
Soy la que se levanta temprano
con el corazón de Lázaro entre las manos
y lo alimenta,
y lo envenena,
y lo consume.
Y lo ama.

EVA VAZ

Foto MP (sept_07)

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DE JOSÉ MANUEL DÍEZ

Posteado por: Miguel Ángel el 8 jun En: Poesía - 2 comentarios

LA SÁBANA


Me pregunto si es justo

acordarse de tantos que no están. Me pregunto

si es justo emocionarse, todavía,

mientras doblo una sábana y reparo

que este trozo de tela inmarcesible

perteneció a mi abuelo,

que este trozo de lienzo, en otra vida,

cubrió su cuerpo como hoy cubre el mío,

se adueñó de su olor, de su descanso,

de sus sueños más íntimos: aquellos

que también yo ahora sueño.

Me pregunto si es justo

acordarse de tantos que ya no están. Si es justo

de nuevo emocionarse, todavía,

mientras doblo esta sábana y respiro

su aroma en el aroma de mi abuelo:

fragancia regresada de un sueño impronunciable

que ha de permanecer mientras yo viva.


٭ ٭ ٭



Este elegíaco poema de José Manuel Díez (Zafra, 1978) pertenece al libro que bajo el título La caja vacía (VISOR LIBROS, 2006) reúne una serie de poemas agrupados en dos partes: LA CAJA VACÍA y LOS IRREALES. El conjunto de poemas que aparecen en el libro permite al buen lector aproximarse al mundo interior de José Manuel, y conocer o sentir la percepción que éste tiene acerca de los asuntos capitales de la humanidad (vida y muerte, amor y desengaño, conciencia social, etc.), de los que nadie es ajeno. Obra ganadora del XVIII Premio Cáceres, Patrimonio de la Humanidad (2005).

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DE MYRIAM RUBIO

Posteado por: Miguel Ángel el 3 jun En: Poesía - 5 comentarios

LA CUEVA

Me repliego a la cueva.
Huyo del incienso
y vuelvo al humo.
Otros trazan mapas
inútiles
para el regreso.

Cavernosa emoción
de aromas y óxidos.
Abrigo,
cobijo, instinto,
razón y silueta.

Detrás quedó el asfalto
y, más atrás,
las sombras.

De la serena gruta,
hago mi catedral.
Fragua de arcilla,
cúpula de creencias,
húmedo muro de agua y sangre.

En medio del hogar,
como una antorcha,
siemprevivas rosadas
atraviesan el jarrón transparente.

Piedra en la mano,
mano en la piedra.
En la pared, mi mano.
El arte en las paredes de Altamira.

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DE JOSÉ LUIS PIQUERO

Posteado por: Miguel Ángel el 20 abr En: Poesía - 8 comentarios

Biografía (prólogo)

Tras el pasillo al fresco, la escalera
y el sol que nos bañaba de repente.
Entonces en la hierba el barro se secaba
y no dejaba rastro que no llevase al río.

¿Tú crees que un río nace en cualquier sitio?
Anda tonta -decías.
Y yo no contestaba, sonriendo.

Pues tantas hojas verdes, tanto musgo,
y el sonido del agua entre los chopos,
las voces apagadas bajo el cielo,
el sol en las espaldas y aquella luz tan alta.

Luego acechar la casa desde el puente,
como quien está lejos y recuerda,
mientras la vieja casa subsistía
y yo soy una niña que no existe.

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COSAS DE DEREK WALCOTT

Posteado por: Miguel Ángel el 31 ene En: Poesía - 1 comentario

12

No hay nada excepto el sol al final de la calle
y un caliente mar entre las casas que se desmoronan,
luego una ola fláccida y sin inclinación ascendiendo del calor
como la mano de un viejo que espanta los mosquitos de sus ojos
y una fila de patitos color canario. Esto es Gros-Ilet,
con un domingo estirado en su cuna, con la tristeza
de una furgoneta de helados soltando su tonadilla mecánica
una y otra vez, y todos tus pecados giran en ese ruido,
tu infancia, y ahora tus nietos a su vez,
como una pastora lentamente girando el music-box,
plateada y brillante como una llovizna al sol.
Luego está la mirada del vacío a las tres de la tarde
donde un vendedor somnoliento observa el asfalto arder.
Podrías crucificarte a ti mismo y no esperar perdón
por las cosas que continúas haciendo y aquellas que hiciste,
al modo en que la calle muerta no espera una llovizna
oyendo la paloma oscura arrullar y al mirlo silbando
en el bosque de espinos cuando un fresco aire de repente agita
el bambú y éste se cimbrea, en un fresco cambio de aire,
cuando cada nombre que llenaba tu cabeza era «de ella»
y ahora ya pasó el éxtasis de la desesperación;
un mirlo bebe y se lo sacude con dos escalofríos
de sus alas y desaparece a través del jardín silvestre.

* * *

Poema recogido del título LA ABUNDANCIA (Colección Visor de Poesía, 2001).
Traducido del inglés por Jenaro Talens y Vicente Forés.

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POEMA 16

Posteado por: Miguel Ángel el 9 dic En: Poesía - 7 comentarios

Siembran los hombres con torpeza lenta
su ruda cicatriz sobre la nieve.

Poema: Gonzalo Hidalgo Bayal (Certidumbre de invierno, pág. 22. Editora Regional de Extremadura).
Foto: Tomo Yun.

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DE ENRIQUE NORIEGA

Posteado por: Miguel Ángel el 7 dic En: Poesía - 2 comentarios

1, DE UN TAL ALONSO

Por lo regular
Para mi talla escojo entre medium o large
Al llegar a casa vi la etiqueta
Era GAP small
(Al probarme las camisas elegí una GAP small)

Actué en automático

Desperté
Vi el reloj
2 am

En la tv
Una película francesa
En la que
Hasta Gerard Depardeiu tremendo animalón
Hablaba con voz de pajarito

¿Estaba despertando de un sueño
O estaba despertando en un sueño?

¿Quién era esa abstracción
Derretida y derramada
En el sofá como un reloj de Dalí?

La Abstracción hizo click
Y después con la luz
Otra vez click

Subió las gradas a tientas
Y por mí
Se metió a la cama

Ahora sé que antes
Se quitó una camisa GAP small

La echó sobre la alfombra que
Apagó
El deslizante
Incendio de sus pasos

Una agrura se le subió
Al trapecio de la boca
Un gas se le desplazó
Por la galería de las tripas

¿Se es Yo cuando el minero
Se mete
En automático a las sábanas?

¿Se es Yo también
Cuándo la mano palpa
La araña
Nudosa de la pelvis?

(Un cuerpo sin brazos se hunde
En el malestar
De los pulmones sin ganas)

Así
En la duermevela

Puedes como una cucaracha
Deslizarte por la ranura
De la conciencia mar adentro

Hasta las Columnas de Hércules
Porque

Odiseo ha hecho click
Y click
Y se ha comprado
¿O se ha robado?
Una camisa GAP small

Él tan viejo
Tan canado y tan panzón
Que regresa de la muerte a constatar
Que la vida

Sigue siendo
La cabronada de una necedad

La broma de un silencio

Y él
El Otro
Lo anota meticuloso
Porque

Eso sí

El trayecto
no importa cuál
No importa dónde
No importa cómo
Se canta

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TRES POEMAS DE CONSTANTINO CAVAFIS

Posteado por: Miguel Ángel el 25 oct En: Poesía - 2 comentarios

EN EL MISMO LUGAR
Ambiente de la casa, de los locales, del barrio
que veo y por donde camino: años y años.
Te he dado forma en alegría y en tristezas:
con tantas circunstancias, con tantas cosas.
Y todo entero te has trocado en sentimiento, para mí.

CUANDO DESPIERTEN
Trata de guardarlas, poeta,
por más que sean pocas aquellas que se detienen.
Las visiones de tu amor.
Ponlas, medio ocultas, entre tus frases.
Trata de retenerlas, poeta,
cuando despierten en tu mente
en la noche o en el fulgor del mediodía.

VOLUPTAJE
(En voluptuosidad)
Dicha y perfume de mi vida el recuerdo de las horas
en que hallé y tuve la voluptuosidad como la anhelaba.
Dicha y perfume de mi vida, de mi vida en que evité
todo goce de amores rutinarios.

* * *

De POEMAS CANÓNICOS (1895-1915)

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