Devolver al remitente


Le di una carta al cartero,
la puso en su saco,
temprano, al día siguiente
me trajo la carta de vuelta.

Ella escribió sobre él:
«devolver al remitente, dirección desconocida,
no existe el número, no existe la zona».
Hemos tenido una pelea, de amantes,
yo escribo lo siento, pero mi carta vuelve otra vez.

Entonces la dejé en el buzón
y la envié para “especial D”,
temprano, al día siguiente
volvió otra vez a mí.

Ella escribió sobre él:
«devolver al remitente, dirección desconocida
ninguna de estas personas, ninguna de esas zonas».

Esta vez la tomaré yo
y la pondré en su mano derecha,
y si vuelve a la mañana siguiente
entonces lo entenderé.

Lo que escriba en ella.

Devolver al remitente, dirección desconocida
ningún número, ninguna de estas zonas.

Devolver al remitente… carta de vuelta.



Cuarenta y seis años han pasado y otros tantos pasarán sin que nadie le arrebate la corona. Aquí traigo a Pelvis Presley con vuelta al remitente para testimoniar la que fue banda sonora de una escapada de fin de semana con dos seres muy especiales.