LAS PALABRAS Y EL TIEMPO
el 12 nov En: Cajón de sastre - 4 comentarios
Platón dijo: «el tiempo es una imagen móvil de la eternidad». Tal pensamiento obliga, de algún modo, a reducir el concepto para hacerlo más “asible” a la razón, y convenir, a fin de cuentas, que el «tiempo» es lo que duran las cosas sujetas a cambio. Exista o no el tiempo, sea movimiento y transformación de lo circundante o lo que fuere, el caso es que el ser humano se preocupó de calibrarlo con instrumentos (un débil intento de controlar lo que por sí solo se gobierna). Pero existe, bajo mi punto de vista, otra manera más agradable de medir el tiempo: hacerlo con palabras. Así, en un abrir y cerrar de ojos, santiamén, suspiro, en un decir Jesús, en un pis-pas, en menos que canta un gallo, en un periquete, en tiempo de Maricastaña, el año de la nana (o la polca), más viejo que Matusalén, cada muerte de obispo, de higos a brevas, de Pascuas a Ramos, etcétera, son expresiones que vienen a dar sentido al tempus fugit de la nuestra vida.

La Eternidad es el paisaje;
yo soy el viajero;
la montaña está inmóvil;
el que vuela es el viento...(Emilio Carrere)
Bss MY. No tengo reloj
Buena escultura conceptual para cerrar el ordenata esta noche. Como ya ha oscurecido, me contemplo en la caverna, con Platón al lado.
Sorprendente, Miguel, tu poderío. ¡A por otra!
Y tú me preguntas, qué es el tiempo eterno...
El tiempo no existe y eterno, eres tú.
Arropémonos el alma, amor,
que no se nos quede fría,
que no se sientan como niños perdidos.
Démonos días como aquellos,
en los que solíamos dar largos paseos...
con los pies desnudos sobre la arena,
a la orillita del mar, los pies en el agua,
y en el horizonte y siempre lejano,
el sol de lleno, alegrando.
Eternos... solíamos sentirnos eternos,
¿Te acuerdas amor?
La suave brisa jugando con mi pelo
y tú sonrriéndo le seguías el juego.
Y yo amándote felíz, con mis ojos.
Y los dos sintiéndonos eternos, eternos...
¿Mande?